El Ministerio de Apostol - Dr. Maestro José Briceño
¿Existen apóstoles en la iglesia actual o fue un oficio exclusivo del primer siglo?
En un tiempo donde el término "apóstol" se utiliza a menudo con ligereza o como un título de jerarquía eclesiástica, el Dr. Maestro José Briceño presenta una obra contundente, basada en una rigurosa exégesis bíblica, para poner orden y luz sobre este ministerio fundamental.
El Ministerio del Apóstol no es una defensa ciega de los movimientos modernos, ni una negación tradicionalista. Es un estudio profundo que desafía interpretaciones comunes y lleva al lector de vuelta al texto original griego para descubrir la verdadera intención de Dios para su iglesia.
Lo que descubrirás en este libro:
- La Vigencia de los 5 Ministerios: Un análisis detallado de Efesios 4:11, demostrando gramaticalmente por qué los oficios de apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro siguen vigentes hasta que la iglesia alcance la "estatura de la plenitud de Cristo".
- Una Controversia Histórica: ¿Fue la elección de Matías un error de Pedro? El autor expone una tesis valiente: la elección por "echar suertes" pertenecía a la ley, no a la gracia, y sugiere que Pablo fue el verdadero escogido por el Espíritu Santo para ese tiempo, desafiando la interpretación tradicional de Hechos 1.
- Identificando lo Falso de lo Verdadero: Una crítica directa a la autoproclamación de "apóstoles" modernos que carecen de señales, milagros y carácter. El libro ofrece las credenciales bíblicas necesarias para identificar un ministerio apostólico genuino frente a los mercaderes de la fe.
- El Perfil del Apóstol: Más allá del título, se explora el carácter del apóstol como un hombre letrado, defensor de la verdad, fundador de iglesias y padre espiritual que ejerce también como maestro y evangelista, usando a Pablo como el modelo supremo.
¿Para quién es este libro? Este e-book es esencial para pastores, estudiantes de teología, líderes y cualquier creyente que desee discernir bíblicamente la función del gobierno eclesiástico y protegerse de las falsas doctrinas, mientras abraza el poder genuino del Espíritu Santo.