Thomas Mann - La Muerte En Venecia
Un compositor envejecido y fatigado descubre, en medio de la decadente
belleza veneciana, el espontáneo atractivo de un angelical adolescente. Tras
sufrir una crisis creativa, el compositor Gustav Von Aschenbach llega al Lido de
Venecia para pasar una temporada de vacaciones en solitario, con el fin, no
sólo de reflexionar, sino también de dar descanso a un cuerpo extenuado y
enfermo. En el Hotel Des Bains llama su atención una familia de turistas
polacos, especialmente el joven Tadzio, un adolescente por el que siente una
súbita e intensa atracción. Contemplar a Tadzio se convierte enseguida para
Aschenbach en el momento central de la jornada; y luego de su existencia. A
bordo del barco que le lleva a Venecia, Aschenbach observa horrorizado a un
viejo maquillado que se arrima sonriendo tontamente a un grupo de
muchachos. Pero hacia el final de la historia, cuando sigue extasiado a Tadzio
por las callejuelas y los canales de la ciudad, asolada por una epidemia de
cólera, Aschenbach se ha convertido en ese hombre.
La muerte en Venecia, como el propio Mann sostenía, trata de la pérdida de la
dignidad del artista, pero Mann examina también la relación entre el arte y la
vida. Aschenbach cree que con trabajo y disciplina puede dominar la vida y aun
moldearla hasta convertirla en arte. Las desordenadas emociones y la pasión
indomable que Tadzio-Dionisos le inspira, le obligarán a admitir que esa
convicción es una falacia. Los elementos míticos de la novela ofrecen el
contexto necesario para trazar un retrato de la homosexualidad. Escrita con
sutileza y con una profunda penetración psicológica, esta obra es un vivido
relato de lo que significa enamorarse.
La novela corta era tal vez la forma artística ideal para Thomas Mann; e
indudablemente, desde sus primeros presagios inquietantes hasta el patético
climax final, es una obra maestra en su género. Publicada en 1914, esta novela
cimentaría la fama de Mann, que en 1929 recibió el premio Nobel.