Diseño y fortalecimiento de políticas institucionales para el uso ético y pedagógico de la inteligencia artificial
Su universidad ya está usando inteligencia artificial. La pregunta no es si debe regularla, sino cómo.
Los estudiantes la usan a diario, mientras muchos docentes no saben si prohibirla, ignorarla o integrarla. En medio de esa incertidumbre, la institución enfrenta riesgos concretos:
✓ Cada docente decide por su cuenta y los estudiantes reciben experiencias contradictorias.
✓ No existen criterios claros sobre privacidad, sesgos, autoría académica o uso ético.
✓ Las agencias acreditadoras y rankings ya preguntan qué hace la universidad al respecto.
✓ Las iniciativas valiosas existentes no cuentan con un paraguas institucional que las articule.
De una situación donde cada actor decide a título personal cómo relacionarse con la IA, a contar con un marco institucional consensuado, alineado con su modelo educativo y listo para ser implementado.
No se trata de una capacitación puntual ni de un documento redactado en solitario. Se trata de un proceso participativo de tres a cuatro meses que culmina con una política viva, construida con su comunidad académica y diseñada para orientar efectivamente la práctica docente.
✔ Aún no existe una directriz sobre IA y los docentes piden orientación.
✔ Ya hay iniciativas valiosas, pero falta una visión integradora que les dé coherencia institucional.
✔ Se aproxima un proceso de acreditación o renovación y se necesita evidenciar una postura institucional frente a la IA.
✔ Ya se han presentado casos problemáticos de uso de IA y no existen criterios claros para abordarlos.
Estas situaciones son comprensibles: la IA generativa irrumpió tan rápido que pocas instituciones estaban preparadas. Sin embargo, postergar la construcción de una política tiene costos concretos: dispersión de criterios, inequidad formativa entre estudiantes de un mismo programa, vulnerabilidad ética y legal, y una posición institucional débil frente a pares, evaluadores y acreditadoras.
La buena noticia es que no necesitan resolverlo solos. Una consultoría externa especializada puede guiar el proceso con el rigor conceptual, la experiencia en gestión universitaria y el conocimiento pedagógico que esta tarea exige.
✓ Desean construir o fortalecer una política institucional sobre IA en docencia.
✓ Buscan un proceso participativo que involucre docentes, directivos y estudiantes.
✓ Necesitan fundamentos pedagógicos sólidos, más allá de recomendaciones técnicas o alarmas éticas.
✓ Quieren formar a sus docentes en la integración pedagógica de la IA, no solo en su uso instrumental.
✓ Les importa que la política sea coherente con su modelo educativo e identidad institucional.
✓ Aspiran a que el documento se traduzca en prácticas reales de aula.
Paso 1 — Sesión inicial gratuita. Realizamos una reunión de 30 minutos para conocer su institución, entender necesidades y resolver dudas. Luego envío una propuesta adaptada.
Paso 2 — Diagnóstico documental y de percepción. Reviso documentos institucionales y aplico un sondeo breve a docentes y estudiantes sobre usos, temores y expectativas frente a la IA.
Paso 3 — Construcción participativa de lineamientos. Organizamos mesas de trabajo para construir principios rectores a partir de escenarios reales.
Paso 4 — Redacción, socialización y formación. Redacto la política institucional, diseño la estrategia de comunicación e imparto talleres docentes para llevarla al aula.
✓ Diagnóstico del punto de partida: avances, vacíos y tensiones existentes.
✓ Principios éticos: transparencia, equidad, privacidad, responsabilidad e integridad académica.
✓ Orientaciones pedagógicas por áreas de conocimiento.
✓ Protocolos de uso y declaración de IA.
✓ Criterios para evaluar aprendizajes en contextos donde la IA está presente.
✓ Hoja de ruta para la formación docente continua.
✓ Mecanismos de seguimiento y actualización periódica.
✓ Un documento de política institucional sobre IA listo para aprobación.
✓ Criterios comunes de uso ético y pedagógico de IA en todos los programas.
✓ Un informe ejecutivo de diagnóstico como línea de base.
✓ Una memoria del proceso participativo útil para acreditación.
✓ Dos talleres de formación docente sobre integración pedagógica de IA.
✓ Un plan de comunicación interna.
✓ Recomendaciones para la sostenibilidad del proceso.
✓ Una posición institucional sólida frente a acreditadoras y evaluación externa.
Consultoría institucional completa: 3 a 4 meses de acompañamiento.
El precio exacto se define en una propuesta personalizada después de la sesión inicial gratuita, cuando conozca mejor las características y necesidades de su universidad.
Antes de cualquier compromiso, puede agendar una conversación inicial gratuita de 30 minutos. En ella conversaremos sobre su institución, resolveré sus dudas y, si hay interés, recibirá una propuesta detallada por escrito. Esa conversación no implica ninguna obligación: la decisión final es enteramente suya.
No. La consultoría está diseñada tanto para instituciones que parten de cero como para aquellas que ya tienen iniciativas aisladas y buscan articularlas en un marco institucional.
No. El foco es la dimensión de política académica y pedagógica. No instalo software, no configuro plataformas de IA ni desarrollo herramientas propias.
Representantes de los tres estamentos: docentes, directivos (decanos, coordinadores) y estudiantes. La cantidad exacta se define según el tamaño de la institución.
El documento se entrega después de un proceso de revisión y ajustes. Si la institución desea hacer modificaciones posteriores por su cuenta, el documento incluye recomendaciones para su actualización. Modificaciones sustanciales que requieran mi intervención pueden acordarse como un servicio adicional.
No. Está enfocada exclusivamente en la docencia universitaria. Sin embargo, puedo articular con quienes estén a cargo de esas otras áreas si la institución lo requiere.
Si está interesado en esta consultoría, por favor póngase en contacto a través de este formulario para poder agendar una sesión gratuita para conversar.
La doctora Marisol Rey Castillo es doctora en Innovación Educativa por el Tecnológico de Monterrey y doctora en Educación por la Universidad Internacional Iberoamericana. Cuenta con más de veinte años de experiencia en docencia, investigación y gestión universitaria en Colombia y México, donde ha ocupado cargos de dirección académica y coordinación de programas de licenciatura. Se ha formado de manera especializada en inteligencia artificial generativa para educadores (Vanderbilt University, 2024) y en diseño instruccional para ambientes digitales (Tecnológico de Monterrey, 2024). Es autora del libro IA para Aprender Mejor. Estrategias de aprendizaje autónomo en la universidad (2025) y ha publicado doce artículos en revistas indexadas sobre escritura académica, formación doctoral e innovación educativa. Como evaluadora de revistas científicas —incluyendo publicaciones en Scopus— y par evaluador externo de investigación, conoce los estándares de calidad que las agencias acreditadoras empiezan a observar. Su enfoque combina el rigor académico con una convicción profunda: la tecnología solo tiene sentido cuando está al servicio de una educación más equitativa, más rigurosa y más humana.