El Programa de Mindfulness para la Resiliencia está basado en las nueve actitudes del Mindfulness y una sesión de Mindfulness de Movimiento.
Las nueve actitudes de la atención plena (Mindfulness), definidas por Jon Kabat-Zinn (fundador del programa de Reducción del Estrés Basado en la Atención Plena, MBSR), son hábitos mentales fundamentales que transforman nuestra forma de experimentar la vida y reducen el estrés.
Las nueve actitudes y su importancia:
- El No esfuerzo (No luchar): Abandonar la necesidad de alcanzar un resultado específico durante la práctica. Te ayuda a simplemente ser en lugar de estar constantemente haciendo.
- La Aceptación: Ver la realidad tal y como es en este preciso momento, sin luchar contra ella. Es el primer paso vital para sanar y cambiar.
- El Dejar ir: Soltar el control sobre los pensamientos, ideas y deseos. Te impide aferrarte al dolor o a las expectativas.
- La Confianza: Creer en ti mismo y en la sabiduría natural de tu propio cuerpo. Desarrolla la seguridad para afrontar los retos diarios.
- La Gratitud: Notar y apreciar incluso los regalos más pequeños del momento presente. Cambia tu enfoque de lo que te falta a lo que ya tienes.
- La Mente de principiante: Mirar las cosas como si fuera la primera vez. Te impide caer en el piloto automático mental.
- El No juzgar: Observar de forma imparcial tus pensamientos y emociones. Te frena de etiquetar tus experiencias como buenas o malas.
- La Paciencia: Comprender y aceptar que las cosas se desarrollan a su propio ritmo. Te ayuda a mantener la calma cuando la vida se siente lenta o difícil.
- La Generosidad: Ofrecer tu tiempo, presencia o amabilidad a ti mismo y a los demás. Te conecta profundamente con las personas que te rodean.
Y por último, el Mindfulness de Movimiento:
- El mindfulness de movimiento une cuerpo y mente de forma activa para liberar el estrés acumulado y frenar la rumiación mental. Además, te entrena para mantener la calma y la presencia en cualquier actividad de tu vida diaria.
Por qué son importantes?
Juntos, las nueve actitudes y el mindfulness de movimiento, funcionan como una tierra fértil. Suavizan nuestras reacciones, reducen el sufrimiento emocional y nos ayudan a recibir cada momento con apertura y verdadera compasión.
Todo esto ayuda a desarrollar una mayor resiliencia y bienestar, permitiéndonos afrontar la vida diaria con más seguridad y eficacia.