Cuento expreso
Vivimos rodeados de pantallas. Deslizamos el dedo cientos de veces al día, saltando de una historia a otra sin detenernos demasiado en ninguna. Pero ¿qué pasaría si, por unos minutos, decidiéramos mirar hacia otro lugar?
Cuento expreso nació de esa pregunta.
Reúne 31 relatos breves, uno para cada día del mes, escritos para acompañar una pausa: la del café de la mañana, un viaje en metro, una sala de espera o ese instante en el que el mundo parece ir demasiado deprisa. Cada historia es independiente, con personajes, escenarios y emociones propias. Algunas conmueven, otras sorprenden, inquietan, hacen sonreír o invitan a reflexionar, pero todas comparten un mismo propósito: recordar el placer de perderse unos minutos entre las páginas de una buena historia.
Su nombre une dos ideas que definen su esencia: la rapidez y fluidez de un relato que puede leerse de un tirón, y el espíritu del espresso italiano, ese breve ritual cotidiano que invita a detenerse antes de continuar el camino.
Porque, a veces, solo hacen falta unos minutos para descubrir que la mejor forma de escapar del ruido no está en otra pantalla, sino en una historia.