El norte de España es un paraíso para ir en moto: puertos de montaña,
carreteras de curvas entre bosques, pueblos de piedra y el mar a un
paso. Pero tiene sus manías. Esto es lo que aprendimos en nuestra ruta
de 4 días por Cantabria y lo que nos habría gustado saber antes de
salir.
1. Llena el depósito antes de subir a la montaña
En los valles y en los puertos hay muy pocas gasolineras. En nuestra
ruta, de Bárcena Mayor a Polientes son más de 100 km de montaña casi
sin repostar. Nuestra norma: depósito lleno al salir cada mañana.
2. El firme está húmedo aunque no llueva
El norte es verde por algo. Con el rocío y la niebla de los valles, la
carretera puede estar mojada a mediodía con el cielo despejado. Ojo en
las curvas a la sombra.
3. Hojas, musgo y gravilla en las curvas
En las carreteras secundarias de bosque, sobre todo en otoño, hay
hojas húmedas y musgo en las zonas de sombra, y gravilla en las curvas
de los puertos. Entra despacio en las curvas que no ves.
4. Vacas y caballos sueltos en la carretera
En los puertos el ganado va suelto, y te lo puedes encontrar en mitad
de la carretera, justo detrás de una curva. También hay pasos
canadienses (rejillas en el suelo para que no pase el ganado): pásalos
rectos y sin frenar.
5. Arriba hace mucho más frío que abajo
En un puerto puede hacer 8 o 10 grados menos que en el valle. Aunque en
la costa haga bueno, lleva una capa térmica y guantes de repuesto
secos. Unos guantes mojados en un puerto son un mal rato.
6. El traje de agua, siempre a mano
Ni en el fondo de la maleta ni "por si acaso". En el norte el tiempo
cambia rápido: llévalo donde puedas sacarlo en un minuto.
7. Los puertos, de día
Las carreteras de montaña, con niebla, ganado y curvas cerradas, se
disfrutan con luz. Planifica las etapas para no subir ni bajar un
puerto de noche. En otoño anochece pronto.
8. Descarga el mapa sin conexión
En muchos valles no hay cobertura. Antes de salir, descarga el mapa de
la zona en el móvil y deja la ruta del día cargada. Y lleva una batería
externa: el GPS gasta mucha batería.
9. Pregunta por el parking de la moto al reservar
Muchos alojamientos rurales tienen garaje o un sitio cerrado para la
moto, pero no siempre lo anuncian. Pregúntalo al reservar, y también
si hay sitio para secar el equipo. Y cuidado con los cascos históricos:
algunos, como Santillana del Mar, son peatonales. Deja la moto en el
parking de la entrada y entra andando.
10. Pocos kilómetros al día: el viaje es la carretera
En carreteras de montaña se va despacio y te vas a parar en cada
mirador. Nosotros hicimos unos 100-120 km al día por secundarias y nos
sobró poco tiempo. Y en los pueblos se come pronto: muchos restaurantes
cierran la cocina sobre las 15:30 y algunos no abren entre semana.
Llama antes, sobre todo para cenar.
¿Qué llevar en la maleta?
- Traje de agua (chaqueta y pantalón).
- Guantes de repuesto y un buff para el cuello.
- Una capa térmica para los puertos.
- Batería externa para el móvil.
- Documentación, candado y funda para la moto.
En nuestra guía de Santander a Madrid en moto tienes la ruta de 4 días
con todo esto aplicado: dónde repostar, qué tramos son de montaña,
dónde dormir con la moto a cubierto y un enlace de Google Maps por día.