Bayona (Bayonne, en francés; Baiona, en euskera) es la capital del
País Vasco francés y una de esas ciudades en las que, al pasear, se nota
que ha pasado mucho tiempo por sus calles. Nosotros le dedicamos la tarde
entera del día 2 de nuestra ruta de 5 días por el País Vasco francés.
Esto es lo que merece la pena saber antes de ir, para mirarla con otros
ojos.
Un campamento romano en la confluencia de dos ríos

Bayona nace donde se juntan el Nive y el Adur, cerca del Cantábrico. Sobre
las ruinas de un castrum romano, llamado Lapurdum, se fundó la ciudad
hacia el año 950, y de ese nombre viene el de Labort (Lapurdi), la
provincia histórica vasca en la que está. En el siglo IX la ocuparon los
vikingos y, según cuenta Wikipedia, les dejaron los secretos de la
construcción de barcos.
Bayona pasó con Aquitania a manos inglesas en 1155 y creció como puerto.
En 1451 la conquistó el ejército del rey de Francia, en el último capítulo
de la Guerra de los Cien Años. Desde entonces es francesa.
La catedral de Santa María
Es gótica, la empezaron en 1213 y tiene dos torres de 85 metros. Junto a
ella hay un claustro, de 1240. Está declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (1998) como parte de los Caminos
de Santiago en Francia. Consejo: míralas desde los muelles del Nive, que
es la postal de la ciudad.
El chocolate llegó con los judíos expulsados

Muchos judíos expulsados de Castilla y Aragón por los Reyes Católicos
llegaron a Bayona. Se instalaron en el barrio de Saint-Esprit, al otro
lado del Adur, y la tradición cuenta que trajeron el arte del chocolate.
Hoy Bayona sigue siendo famosa por él: es la parada dulce de la ciudad
(nosotros merendamos galletas en Dream Donuts, pero el chocolate a la taza
se pide en las chocolaterías del centro, como Cazenave).
Una bayoneta sale de aquí
La leyenda cuenta que, en el siglo XVII, unos campesinos de la zona se
quedaron sin munición en un conflicto y metieron sus cuchillos de caza en
el cañón de las escopetas. Esas armas improvisadas se llamaron bayonetas,
por la ciudad. Es la historia que se cuenta; como casi todas, mezcla
verdad y leyenda.
Cuando España abdicó en Bayona
En 1808, en el castillo de Marracq (a las afueras), el rey Carlos IV y su
hijo Fernando VII firmaron su abdicación en favor de Napoleón Bonaparte:
son las Abdicaciones de Bayona. Ese mismo año se aprobó el Estatuto de
Bayona, la constitución de José Bonaparte.
Qué ver en una tarde
- Los muelles del Nive, con las casas de entramado de colores.
- La catedral y el claustro.
- El Petit Bayonne y el barrio de Saint-Esprit (el del chocolate).
- Las fortificaciones y la Ciudadela, obra del ingeniero Vauban.
- El Musée Bonnat, de bellas artes (estuvo cerrado por obras de ampliación hasta 2025: mira antes si abre).
Si te quedas con ganas de más, a20 minutos tienes Biarritz.
Esto y mucho mas lo podrás encontrar en nuestra Ruta por el País Vasco Francés