Las mujeres que seguían a Jesús fueron muy de mañana al sepulcro donde habían puesto el cuerpo, y se preguntaban quién iba a remover la gran piedra que estaba en la entrada. Es interesante, porque ellas habían visto a Jesús hacer grandes milagros, pero ante el difícil momento que vivían no eran conscientes del poder de Dios. Debemos tener presente que aunque los sentimientos nos aflijan, para ver los milagros del Señor es necesario seguir creyendo que él es Dios todopoderoso.
“Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande. Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron” Marcos 16:4-6.
El texto anterior comienza diciendo: “Pero cuando miraron”, mirar es traducción del término griego “anablepo” que además traduce: “alzar la vista” “mirar hacia arriba” “recuperar la visión”. Los problemas (aún imaginados o supuestos) afectan nuestra visión y por ende nuestra actitud frente a la vida. En muchas ocasiones sólo nos concentramos en el problema y esto hace más difícil ver el poder de Dios en acción.
Un ángel había removido la piedra, el evangelio de Mateo nos describe el poder que el Padre Celestial desplegó para esta acción: “Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos” Mateo 28:2-4.
El Padre resucitó a su Hijo como lo había prometido. El sepulcro, la muerte no lo pudo retener. Cristo había resucitado, su sepulcro no sería un lugar de peregrinaje para ver los restos, sino un testimonio de que vive, él ha resucitado y da vida a todos aquellos que a él se acercan. Jesucristo venció la muerte y puede vencer toda adversidad.
Cristo cumple su palabra, “Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo” Marcos 16:7. Cristo les había prometido que al tercer día resucitaría, y que los vería en Galilea, y cumplió Su promesa. Los hombres pueden mentir, y seguramente van a fallar pero Jesús siempre cumplirá Sus promesas.
El ángel dice: “decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante… como os dijo” ¿por qué pronuncia de manera especial a Pedro? Porque él tenía un liderazgo significativo sobre los otros (Cuando Cristo muere, Pedro se fue a pescar y los demás con él) y también fue una frase de restauración, pues éste lo había negado tres veces, quizá se consideraba indigno de estar con los otros apóstoles, y aun así Jesús no lo había desechado, el Señor Jesús restauró a Pedro y lo uso poderosamente.
Reflexión final: No hay nada difícil para Dios, debemos acercarnos a él confiadamente, con su ayuda venceremos los obstáculos que nos impidan buscarlo, y aquellas adversidades en el camino.
Habla con Dios: Señor Jesús sé que tienes cuidado de mí. Muchas gracias por darme nuevas fuerzas y por alentarme con tu poder y presencia. Dios dame la capacidad de ver más tu grandeza que el tamaño de los problemas. Gracias porque puedo descansar y confiar en ti. Amén.