Carrito de la compra
Loading

La importante comunión con Dios

Si usted sale al parque y arroja al suelo un poco de hojarasca, los pájaros no se fijarán en ella; pero sí por el contrario arroja pequeñas semillas, verá cómo inmediatamente los pajaritos descienden de las ramas de los árboles para comerlas. Un verdadero hijo de Dios sabe distinguir la hojarasca de las semillas. Es decir conoce al alimento de la palabra de Dios y no recibe la hojarasca que el mundo le quiere dar. Sabe que lo único que puede alimentar en realidad su espíritu es la poderosa Palabra de Dios. 

   

Cita Bíblica: “En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos… Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones… Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra” Hechos 6:1-4.

 

Podemos ver que aún en medio de la abundancia pueden llegar las crisis. El texto bíblico comienza diciendo: “En aquellos días”, es decir seis años después de pentecostés, días de crecimiento, de unción y poder, días de un impresionante respaldo de Dios, en éstos días se presenta ésta dificultad en la iglesia; pero puede ser en la casa, en el trabajo, en la universidad, etc. Aunque una murmuración sea cierta, su naturaleza es dañina.

 

La palabra murmuración viene del término griego “gongusmós” que traduce también: murmullo, voz muy baja, queja, desacuerdo, conversación de descontento en privado. Y se añade la frase: “los griegos contra los hebreos”, ambos eran creyentes, vemos entonces una separación dentro del mismo cuerpo, y esto estaba afectando a la iglesia. Dios quiere una iglesia caminando en una misma visión: el establecimiento y extensión de su Reino.

 

Es fundamental tener como prioridad de vida, la comunión con Dios. Actividad no es sinónimo de espiritualidad. A veces pensamos que movernos mucho, indica vida espiritual. Aquí vemos que los apóstoles tienen una prioridad: la oración y la Palabra.

 

El versículo cuatro dice: “nosotros persistiremos en”, la palabra persistir es traducida del término griego “proskartereo” que significa además: perseverar, ser continuamente constante. Allí en ése espacio de comunión con Dios, recibían: el poder y la sabiduría para dirigir la iglesia, eran fortalecidos contra los ataques del enemigo, Dios les daba la revelación de la doctrina apostólica, adquirían el consejo divino para atender las diversas situaciones de ésta gran iglesia.

 

Un espíritu fortalecido vencerá las dificultades y tentaciones del día.  

 

Al observar la Escritura vemos que los hombres y mujeres usados por Dios de manera especial, que glorificaron a Dios con sus vidas, tenían una vida devocional fuerte y constante, por ejemplo el rey David dijo: “Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela”. El mismo Señor Jesús lo hacía: “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”.

 

El mundo ofrece muchas cosas que no agradan al Señor, y nos presenta obstáculos y tropiezos, y los podemos vencer fortalecidos en la presencia de Dios; José huyó de la mujer de Potifar, los tres jóvenes fueron protegidos en el horno de fuego, Daniel fue protegido por Dios en el foso de los leones, Cristo venció al tentador en el desierto, y por él podemos vencer hoy.  

 

La comunión con Dios traerá resultados evidentes:

 

“Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe” Hechos 6:7. El crecimiento integral es manifiesto, hay vida espiritual, corazones arrepentidos y transformados, crecimiento en la iglesia y en la labor que desarrollemos. 

 

Cada día que pasaba se añadían personas a la iglesia, porque a causa de la presencia de Dios los corazones eran impactados. Cuando tenemos comunión con el Señor, no es necesario decirlo pues los demás lo notarán, por ejemplo Moisés cuando descendía del monte Sinaí después de hablar con Dios su rostro resplandecía.      

 

Veremos la victoria sobre la oposición. Los sacerdotes, eran fariseos y por tanto se oponían a la fe en Jesucristo el Señor, pero aquí dice que “muchos obedecían a la fe”. Cuando tenemos comunión con Dios, los enemigos terminan buscando al Señor y los que se oponen terminan ayudando.

 

Procura mantener tu comunión con Dios, porque él se encarga de tus enemigos. El Señor quiere manifestar su poder en medio de su pueblo, porque ésta es característica de nuestro Dios, él es Todopoderoso, es Sobrenatural. La comunión con Dios te llevará a nuevos niveles y lo sobrenatural comenzará a suceder a través de ti.

  

Reflexión final: Nuestra comunión con Dios es fundamental, es vital. Las crisis deben impulsarnos a intensificar nuestra comunión con el Señor, pues pueden ser un llamado de Dios a la intimidad. La comunión con el Señor da la fortaleza para vencer y alcanzar el propósito divino en nuestras vidas, renueva y cuida tu comunión con Dios.

 

Habla con Dios: Señor a veces por los afanes y multitud de ocupaciones descuido ese importante tiempo. Ayúdame a retomar y renovar mi comunión contigo. Deseo conocerte y seguir tu consejo. Gracias por escucharme y enseñarme tu poderosa palabra. 


Suscríbete y crece constantemente en el conocimiento de la Palabra

Únete a nuestra comunidad de estudiantes de la Biblia y recibe reflexiones espirituales, recursos de estudio y adelantos exclusivos de los nuevos cursos del Dr. Gonzalo Sanabria.

No te pierdas las actualizaciones, descuentos especiales y contenidos que edificarán tu fe.