Sabor eterno
Sinopsis Comercial
En un pequeño pueblo detenido en el tiempo, la carnicería familiar Hermanos Greco ha sido durante generaciones el pilar de la comunidad. Salvador Greco, el último custodio del negocio, vive bajo la herencia de una máxima sagrada: la decencia en el oficio. Sin embargo, acorralado por las deudas y el miedo al olvido, Salvador sella un pacto en la penumbra con un enigmático Proveedor.
Casi de la noche a la mañana, la humilde carnicería se transmuta en Sabor Eterno, una corporación global que coloniza el planeta en cuestión de meses. Las multitudes hacen colas kilométricas en las grandes avenidas, hipnotizadas por un sabor adictivo que desafía cualquier lógica culinaria. Pero el fulgurante ascenso de la marca coincide con un sigiloso y escalofriante vaciamiento en las periferias de las ciudades: desapariciones sistemáticas que las autoridades encubren y que un tenaz periodista local intentará descifrar... antes de que su propio rastro se borre de la faz de la tierra.
Demacrado, recluido en su ático de cristal y acero, Salvador descubrirá demasiado tarde la verdad del pacto. El Proveedor no distribuye despojos animales; se limita a recolectar la inmundicia moral, la crueldad y la avaricia de la propia humanidad para servírsela de vuelta en bandeja de plata. En un bucle atroz y perfecto, la sociedad se encamina, bocado a bocado, hacia su propia extinción: una autodigestión global donde el consumidor y el plato terminan siendo exactamente la misma cosa.