Manejo de Crisis
El manejo de crisis no es algo que aprendí en un libro… lo aprendí en el momento, siendo mamá.
Hubo ocasiones en las que las crisis eran muy intensas, donde mi hijo podía lastimarse a sí mismo o a alguien más. En esos momentos, entendí que no se trataba de controlar… sino de proteger.
En mi caso, hubo momentos donde tuve que intervenir físicamente, tomándolo de las manos o abrazándolo con firmeza, siempre desde el cuidado y nunca desde el enojo.
Mientras lo hacía, bajaba mi voz, me mantenía presente y le cantaba suavemente:
“Yo estoy aquí… estoy para ti… solo siente mi corazón…”
Con el tiempo comprendí que más allá de contener su cuerpo, lo más importante era transmitirle seguridad, calma y amor en medio del desbordamiento emocional.
No siempre es fácil. No siempre es perfecto.
Pero estar presente, sin juicio y con amor, hace una diferencia profunda.
⚠️ Cada niño es diferente. Este tipo de intervención solo debe hacerse cuando existe riesgo real de daño y siempre con conciencia, respeto y amor, nunca como castigo.
💙 No es control… es protección.