Mi testimonio real
¿Y si el verdadero testimonio no fuera lo que Dios evitó que hicieras… sino Aquel en quien Dios te puso? ¿Te has preguntado alguna vez por qué en muchos espacios cristianos se compite por el testimonio más impactante, más oscuro, más dramático? ¿Y si, sin darnos cuenta, hemos reemplazado el testimonio de Dios por el relato del yo?
Este texto cuestiona la cultura del “testimonio personal” y nos devuelve al TODO: Cristo como el único y verdadero testimonio que da vida.
No se trata de dónde saliste,
sino dónde estás ahora.
No se trata de narrarte a ti mismo,
sino de anunciar a Cristo como esperanza de gloria.
Un escrito breve, directo y bíblico, que invita a detenerse y replantear qué estamos proclamando… y a quién.