¿Qué estamos viendo?
¿Qué estás mirando… y desde dónde lo miras?
¿Es posible que llevemos años observando vitrinas doctrinales
y no a Cristo mismo?
¿Y si no fuera la Ley lo que nos falta comprender,
sino la mirada con la que la contemplamos?
“Inventan reglas y luego las enseñan diciendo que yo las ordené.”
Este texto confronta la religión que exhibe,
clasifica y domestica la revelación,
mientras mantiene a Cristo inexhibido,
escondido detrás de normas, interpretaciones
y apariencias de piedad.
¿Puede la visión transformar aquello que se observa?
¿Por qué la Ley —perfecta y espiritual—
condujo a algunos a la vida
y a otros a ser sepulcros blanqueados?
¿En qué momento las interpretaciones
suplantaron a la Palabra viva?
Aquí no se invita a mirar más fuerte,
sino a mirar distinto.
A ir más allá de las vitrinas religiosas
para que Cristo deje de ser privatizado
y vuelva a ser plenamente visto.
Porque cuando Él es visto,
todo lo demás pierde protagonismo.