La ventana activa
Fabián creía que el turno de la madrugada en el sótano de una fría multinacional era el trabajo perfecto para pasar desapercibido. Su única compañía eran los servidores viejos y una gastada netbook. Pero a las 3:14 a.m., el sistema se congela.
Una misteriosa transmisión en vivo se apodera de su pantalla. Al otro lado: una habitación oscura, un rehén de espaldas y un asesino con máscara de soldar que sostiene un cartel con un mensaje directo: "Deja de mirar, Fabián".
El pánico se desata cuando Fabián nota el detalle más perturbador: el hombre atrapado en el video lleva su misma ropa. No es una grabación. Es el presente, transmitido con un desfase de dos segundos. Alguien está detrás de él en la oscuridad del sótano, repitiendo cada movimiento del video para terminar con su vida.
Fabián logra escapar esa noche, o eso cree. Tres meses después, cuando la pesadilla parece haber quedado en el pasado, un extraño paquete llega a su nueva oficina. Un viejo disco duro, un archivo oculto y una nueva transmisión en alta definición que le demuestra que el juego nunca terminó... y que la puerta detrás de él se está abriendo de nuevo.
En la red, borrar tu pasado no te salva. Cuando la ventana se activa, ya es demasiado tarde para correr.