Suspiros audibles
¿Preferirías que te pase el camión… o solo su sombra?
¿Alguna vez te has detenido a pensar que muchas de las cosas que hoy te aplastan… en realidad ya no tienen poder real sobre ti?
¿Y si el dolor que sientes no es destrucción, sino recuerdo?
¿Y si alguien ya fue aplastado por completo para que a ti solo te roce la sombra?
Este texto no romantiza el sufrimiento, pero tampoco lo niega.
Habla de padres, de heridas antiguas, de gemidos que no saben convertirse en palabras.
Habla de un Dios que no se escandaliza con tus grietas, que entiende el idioma del llanto y decodifica silencios que nadie más puede leer.
¿Has pensado que tus inviernos del alma ocurren en un terreno seguro?
¿Que nada —ni lo alto ni lo bajo— puede destruir lo que Él ya sostuvo?
¿Que el peso real cayó sobre Cristo para que tú cargues solo con sombras pasajeras?
Un texto para quienes lloran cuando ya nadie los ve.
Para quienes aman, aun con cicatrices.
Para quienes necesitan recordar que el camión ya pasó… y no fue sobre ellos.