Génesis de la Lluvia
LO QUE DESCIENDE PARA ELEVAR
Génesis de la Lluvia – Fragmento 7
(extracto del Codex del Génesis)
Ella no cae.
Consiente.
Antes de ser gota,
fue escucha suspendida,
aliento sin forma,
tensada en la espera de un suelo capaz de recibirla.
La lluvia no es un efecto del cielo,
es el exceso de una dulzura contenida,
una ternura vuelta líquida
porque nada más podía contener esa ofrenda.
No moja.
Conecta.
Este séptimo fragmento del Codex del Génesis
manifiesta una dinámica vertical invertida:
no es lo alto lo que manda,
sino lo bajo lo que se abre para acoger.
Aquí, la Lluvia es un ritual de entrega consciente,
un deslizamiento sutil por el cual el mundo recuerda cómo recibir sin temor.
Nunca cae sola.
Llama a un suelo capaz de escuchar.
🌧 Tal vez despierte algún día un Codex de la Lluvia,
constituido por 64 descensos fecundos,
donde cada caída sea una sabiduría ofrecida,
y no una pérdida.
🜂 Este texto está sellado.
No busca explicar.
Deja filtrar una dulzura antigua.
No es una caída.
Es el cielo pidiendo ser tocado.