El Dios de la caja
¿De verdad necesitas ser visto… o necesitas desaparecer en Él?
¿A quién estamos imitando realmente:
a hombres visibles o a un Cristo invisible que vive en nosotros?
¿Es posible llevarse un milagro
y perder al Autor del milagro?
“Con Cristo estoy juntamente crucificado… y ya no vivo yo.”
Este texto cuestiona la obsesión por el protagonismo religioso,
la fe centrada en el hombre,
y el evangelio que promete poder
sin muerte, gloria sin cruz,
milagros sin transformación.
Aquí no se invita a ser imitador,
sino a mirar a Cristo hasta desaparecer en Él.
Porque no se trata de que nos vean,
sino de que solo Él sea visto.