¿En qué consiste la sesión?
Esta sesión individual está pensada para quienes leyeron Lo Escribiste Vos o resonaron con su mensaje y quieren integrar en su vida cotidiana lo que comprendieron.
Durante 90 a 120 minutos exploramos juntos los mecanismos que la mente usa para sostener la ilusión del yo y del conflicto.
Se trata de mirar, con total honestidad, lo que ya está ocurriendo —y permitir que la comprensión deshaga por sí sola lo que creías ser.
La sesión se realiza por videollamada (Zoom o WhatsApp).
Una vez que completes la compra, vas a recibir un correo con los pasos para coordinar el día y la hora.
Preguntas frecuentes
¿Esto reemplaza una sesión de terapia?
No. Esta sesión no busca diagnosticar, analizar ni tratar síntomas. No es una terapia psicológica, ni tradicional ni alternativa. Es un espacio de comprensión directa donde miramos juntos los mecanismos de la mente que sostienen el conflicto y el sufrimiento. No se “trabaja” sobre un problema, se deshace la idea de que hay uno.
¿Qué diferencia hay entonces entre este espacio y una terapia tradicional?
En una terapia se intenta resolver o mejorar algo de la historia personal. En esta sesión, se parte de la comprensión de que no sos tu historia. El foco no está en el pasado ni en los motivos, sino en ver juntos desde dónde se percibe la experiencia.
¿Puedo tener más de una sesión?
Sí. Algunas personas sienten que una sola sesión les alcanza para ver con claridad; otras eligen continuar con encuentros de seguimiento. Podés volver a reservar una sesión cuando lo sientas necesario. Cada encuentro es único y responde al momento presente que estés viviendo.
¿Qué necesito para participar?
Solo apertura. No hace falta haber leído el libro completo, pero sí resonar con su mensaje o tener la curiosidad de mirar más allá de la historia personal.
¿Qué puedo esperar de la sesión?
Nada que tu mente pueda anticipar. Este encuentro lo único que promete es claridad. Cuando la comprensión surge, lo que antes parecía un problema se deshace por sí solo. La sesión apunta al reconocimiento de tu verdadera identidad; el descanso natural de ser lo que ya sos.