Aviones y Papeles - 1ª sesión infantil
"Aviones y Papeles" es una reinterpretación creativa del clásico "Escaleras y Serpientes", diseñada específicamente para el contexto terapéutico infantil.
En este tablero, los niños no solo juegan: vuelan. A través de la metáfora de los aviones, exploramos sus fortalezas, sus vínculos y su mundo emocional de forma orgánica y divertida.
DINÁMICA DEL JUEGO:
- Los aviones (Ascenso): Cuando el niño cae en una casilla de avión, "despega" hacia arriba. Representa el crecimiento y los recursos positivos.
- Los aviones de papel (Descenso): Si aterriza en un avión de papel, planea suavemente hacia abajo. Es una oportunidad para trabajar la frustración y entender que "caerse" es parte del viaje.
¿QUÉ INCLUYE EL MATERIAL?
1. 🗺️ Tablero de vuelo: Un diseño visualmente estimulante pensado para captar la atención de niños de 6 a 8 años, con un recorrido claro y lleno de sorpresas.
2. 🃏 Sistema de 3 tarjetas estratégicas
Diseñadas para extraer información clínica sin que el niño se sienta interrogado:
- ⭐ Tarjetas especiales (Casilla estrella): Retos y sorpresas que mantienen la motivación alta.
- ⏩ Tarjetas de avance/retroceso (El corazón del juego): Un mazo equilibrado que entremezcla:
- Preguntas personales: "¿Quién es la persona en la que más confías?" o "¿Hay algo que te de miedo?".
- Preguntas de fantasía: "Si pudieras transformarte en un animal, ¿cuál elegirías?" o "Si pudieras tener un superpoder, ¿cuál sería?".
- Objetivo: Obtener datos de la historia clínica y emocional de forma fluida mientras el niño se divierte.
¿POR QUÉ ESTE RECURSO ES DIFERENTE?
- Rompe las barreras iniciales: Reduce la ansiedad del niño ante el entorno clínico o escolar nuevo.
- Evaluación cualitativa: Permite observar tolerancia a la frustración, respeto de turnos, capacidad narrativa y gestión emocional en tiempo real.
- Flexibilidad: Ideal para la primera entrevista (anamnesis adaptada) o para sesiones de seguimiento donde se necesite trabajar el vínculo.
- Sin presión: La mezcla de preguntas personales con disparates imaginativos evita que el niño se sienta "bajo examen".