Carrito de la compra
Loading
Solo quedan -1

Primeras veces - Cuando el amor es tu mayor miedo

En oferta
$3.99
$3.99
Añadido al carrito

Llegué corriendo hacia Anthony, que estaba sentado en el suelo confeccionando una cometa con hilo de coser y con los nervios centrales de algunas hojas de coco.

—Tony, vamos a la lomita —dije.

Él siguió envolviendo el hilo en el centro de los tres palitos. 

—Eso está muy lejos. No podemos ir solos. 

—¿Por qué no?

—Porque nos vamos a meter en problemas si alguien se da cuenta.

—No se van a dar cuenta. Además, si nos descubren no estaría tan mal. Mi hermana dice que siempre hay una primera vez para todo y a ti nunca te han descubierto haciendo algo malo.

—Eso es porque casi no hago nada malo.

—Por eso creo que eres muy miedoso.

—No soy miedoso, pero no quiero que me castiguen.

–Está bien, quédate aquí. Yo me voy sola.

Empecé a alejarme. 

Anthony corrió para alcanzarme y estuvo todo el camino a mi lado.

Entre valles, juegos y confesiones infantiles, el tiempo pasó muy rápido. Tanto, que regresando, nos tomó la noche.

...

Al llegar a casa, había muchas personas dentro y fuera. El llanto de mi madre resonaba en todo lugar y todos me miraban con lástima. Quería acercarme a ella, pero mi padre me interceptó de camino.

—¿Dónde estabas, Cristina? Llevamos horas esperando por ti.

—En La lomita con Anthony —apretó los puños y miró a mi amigo por encima de mi hombro.

—No te quiero cerca de mi hija, niño. Vete —Anthony salió corriendo asustado. 

—Pero es mi amigo —me quejé—. Voy a verlo aunque no quieras. 

La mirada de mi padre se nubló de tristeza.

—Lo siento, pero no pienso dejar que repitas la historia. Te vas a ir a la ciudad.

 

Obtendrás un archivo PDF (431KB)