Israel no es el pueblo de Dios
¿Entender los tiempos es lo mismo que predecir el futuro… o discernir correctamente el presente?
¿Qué diferencia hay entre acumular información bíblica y vivir desde una revelación verdadera?
La universidad puede otorgar títulos,
pero no siempre forma criterio.
Del mismo modo, ¿es posible conocer la Escritura
y aun así no comprender el tiempo que habitamos?
Este texto se atreve a hacer preguntas incómodas:
¿La Iglesia es un paréntesis en la historia de Dios?
¿Israel sigue siendo el “reloj profético”?
¿El fin del que habló Jesús fue el fin del mundo…
o el fin de una era?
Aquí no encontrarás especulación sensacionalista,
sino un recorrido bíblico riguroso donde la biblia se explica a sí misma.
Sombras, cumplimiento, pacto eterno,
y una afirmación contundente:
en Cristo tenemos la capacidad de entender los tiempos
y tomar buenas decisiones.
Si eres de los que sospechan que
el Nuevo Pacto no es una mejora del antiguo,
sino su consumación,
este contenido no te dejará indiferente.
Porque entender los tiempos
no es cuestión de fechas,
sino de posición en Cristo.