Mi otra vida
¿Y si no estás viviendo una doble vida… sino sobreviviendo con una?
¿Quién serías si dejaras de maquillarte el alma?
¿Y si lo que más te avergüenza fuera, precisamente, el lugar donde Dios quiere revelarse?
Muchos aprendimos a sonreír mientras sangramos en silencio.
A responder “todo bien” cuando todo está roto.
A servir ocultando la cojera del alma, creyendo que la herida invalida el propósito.
Este texto no intenta corregirte;
te desnuda con cuidado.
Porque es fácil transmitir lo que sabemos,
pero imposible no reproducir lo que somos.
Aquí se habla de una verdad incómoda:
no todo lo que fue sellado en el espíritu
ha sido aún conquistado en la mente.
Y la Verdad —Cristo— no negocia con las mentiras,
aunque tengan historia, nombre y apellido.
“Dios no solo perdona: transforma.”
Como el orfebre que no termina hasta verse reflejado en su trabajo.
Tal vez tus grietas no son el problema.
Tal vez son el canal.
Tal vez no necesitas otra versión de ti…
sino dejar que Su Vida sea tu única vida.