Del sobaco al corazón
¿Y si la gente no necesitar que le citen versículos… sino que los encarnen?
¿Por qué sólo señalar Juan 3:16 cuando puede ser visto en actitudes?
¿En qué momento cambiamos corazones escritos por biblias exhibidas?
“No somos concordancias que apuntan a textos; somos cartas vivas.”
Este escrito confronta la distancia entre lo que decimos creer
y lo que realmente se expresa en nuestra vida cotidiana.
No desprecia la Escritura; la lleva a su destino: Cristo formándose en nosotros.
¿Enseñas lo que sabes o revelas lo que eres?
¿Señalas a un Cristo lejano o permites que Él se lea en ti?
¿Tu fe informa… o transforma?
“La biblia porta conceptos; los hijos portan realidad.”
Aquí se traza una línea clara entre profesión y formación,
entre repetir versículos y ser evidencia viva de aquello que señalan.
Porque la creación no clama por más citas,
sino por personas en las que la Verdad se exprese.