Navegando, me sorprendió la cantidad de tiktokers que han convertido el journaling en su tema central. Conforme fui creciendo, me encantaba tener uno o dos cuadernos para escribir lo que pasaba por mi mente. Aunque no solía usar mucho color y prefería trabajar con negro para todo, sí llenaba mis diarios con dibujos, notitas decoradas con marcos estilo deco y doodles. Pero era un pasatiempo que no compartía con nadie de mi entorno; a decir verdad, tener un diario no era una actividad popular. Por ello, ver ahora a tantas chicas mostrando sus hermosos cuadernos, dando consejos, proponiendo retos e incluso haciendo más técnica lo que para mí era una actividad secreta, me llena de mucha calidez.
¿Por qué llevar un diario se ha vuelto tan popular últimamente?
Al navegar, me di cuenta de que tiene mucho que ver con el self-care. La generación que está dominando redes sociales como TikTok está más preocupada por su salud mental de lo que la mía estuvo; solo que ahora le llaman de una forma más anglo: journaling.
Aunque comparten videos y fotos de sus hermosas libretas y plumas elegantes, lo que quisiera tratar esta vez es el journaling como un instrumento que puede transformar tu bienestar mental y emocional.
¿Qué es realmente el journaling?
Primero, lo que NO es journaling: no es escritura narrativa o creativa, no buscas crear poemas o cuentos para ganar concursos literarios. No se trata de crear obras para generar un beneficio.
No tiene que ver con la obra, sino con la acción.
El journaling es una rutina diaria en la que exploras tus emociones, pensamientos y experiencias a través de la escritura. Es como charlar contigo mismo a través del papel. No se trata de la gramática o de escribir bonito, sino de ser honesto y sincero contigo. Es escribir sin ataduras.
No escribes para entretener ni buscas contar una historia. Tu journal o diario es tu espacio personal para explorar lo que hay en tu interior. Tampoco es escritura expresiva (utilizada en sesiones de terapia por lo general), porque tú explorarás lo que desees en ese espacio; no buscas cumplir con una agenda, simplemente expresar lo que sientes sin ser juzgado.
Sin embargo, el journaling tiene un efecto sanador sin pretender ser un instrumento terapéutico, ya que te permite liberar tu cerebro de toda la avalancha de información que se vuelve una carga con el tiempo. Piensa en un navegador web con demasiadas pestañas abiertas: eso lo ralentiza. Así ocurre con tu cerebro; si no “cierras” ventanas, “descargas” información o la guardas en otro sitio, tu mente se vuelve más lenta.
Escribir te ayuda a mejorar tu memoria, tu concentración, tu calidad de sueño y te relaja. Esas experiencias que te quitan el sueño o te generan ansiedad encuentran un lugar seguro en el papel.
Pero, sobre todo, conforme conviertes la escritura en una rutina, comienzas a notar patrones en tus pensamientos y emociones. “Ah, siempre me pongo ansioso los lunes” o “Cuando hablo con esta persona, me siento drenado”. Esa claridad es oro puro, porque de esa forma te estás conociendo y puedes generar un entorno más amigable para ti.

Cuadernos personalizables cuatro estaciones
Escribir para decir “gracias”
La gratitud es un concepto que he visto mencionado con frecuencia dentro del journaling. No, no se trata solo de escribir “Estoy agradecida por mi familia” todos los días (aunque, bueno, no está mal), sino de desarrollar en ti la capacidad de encontrar lo positivo dentro de las dificultades y problemas. Es como entrenar tu cerebro para ser menos amargado y más optimista.
Cuando, de manera consciente, buscas y escribes cosas buenas que te han sucedido —a pesar de las presiones diarias, los problemas y el caos que muchas veces nos rodean—, creas caminos neuronales que conectan directamente con la positividad. En consecuencia, podrás ver el mundo con otros ojos, unos más amigables para ti.
Mi costumbre siempre ha sido escribir un párrafo para lo bueno, lo malo y lo mejorable al final del día. Por ejemplo:
“Hoy me devolvieron mi libro para hacerle correcciones. Pero si lo pienso bien, eso no significa que está mal hecho; me están dando la oportunidad de hacerlo mucho mejor que antes”, algo así.
Es beneficioso hacer un listado de tres cosas que han salido bien y que deseas agradecer, pero también debes tener la capacidad de agradecerte a ti mismo por aquellas acciones que has hecho para mejorar tu salud y ser más feliz.
La magia no está solo en escribir, sino en el proceso mental de buscar esas cosas por las que agradecer. Con el tiempo, se vuelve automático y tu perspectiva de la vida cambia de manera genuina.
La forma “correcta” de hacer journaling
Bueno, no existe. Y esa es la buena noticia: no hay una receta mágica. Aquí te hablo desde mi experiencia, pero al final el proceso lo decides tú. Lo importante, creo yo, es convertirlo en un hábito, pero sin presión. Puedes empezar con solo 10 o 15 minutos al día. Puedes hacerlo después de levantarte o antes de acostarte. Yo, por ejemplo, tengo dos horarios: a media mañana, en mi tiempo del café, o en la noche, cuando me desconecto de todo lo digital.
Al final, como todo en la vida, lo importante es que seas constante. ¿Por qué? Porque de esa forma verás resultados. La idea de escribir en un diario o hacer journaling es alcanzar claridad mental, paz, enfocarte mejor, aumentar tu concentración y, sobre todo, conocerte a ti mismo.
Recuerda, además, que lo que escribas es para ti. Es decir, no necesitas ser perfecto: nadie va a leerlo, así que no importa si no tienes una ortografía impecable o si no usas palabras rebuscadas. Lo importante es que dejes salir todo lo que en ese momento está cargando tu mente. No te juzgues ni creas que debe ser un texto excepcional.
Y sé creativo. A ver, no todos somos artistas, pero si tienes ese don, ¡sácale provecho! Hay journaling visual, ¿sabes? ¡Son hermosos! Puedes verlos en TikTok; hay personas que hacen cosas maravillosas. Si tienes esa habilidad, puedes mezclarla con la escritura y explorar tus emociones de una forma más gráfica. Al final, todo vale. Lo importante es que seas completamente honesto y que lo que plasmes sea lo que ha estado dentro de ti. Hazlo a tu manera, ponle tu sello.
No estás solo en esto
Volviendo al tema de la salud mental: el journaling es poderoso, pero no es una cura mágica para todo. Si vas a comenzar con esta maravillosa actividad, recuerda que, por tu bienestar mental, sería bueno combinarlo con otras actividades saludables como caminar, hacer ejercicio, practicar técnicas de relajación e incluso socializar, sobre todo con personas que te sumen y te enriquezcan.
Si has llegado hasta aquí, es porque algo dentro de ti siente curiosidad por el journaling.
Y si es así, ¿qué esperas? Empieza hoy mismo. No necesitas una libreta perfecta ni el momento ideal. Toma lo que tengas a mano y escribe sobre cómo te sientes ahora mismo leyendo esto.
El journaling no es solo escribir sobre tu día; es una conversación contigo mismo, una forma de honrar tus experiencias y emociones. En un mundo que va tan rápido, darte esos minutos para procesar y reflexionar es un acto de amor propio.
Tu bienestar mental vale la pena. La persona más importante del mundo eres TU MISMO, si tu no te cuidas, ¿quién lo hará por ti? Quizás, solo quizás, esas páginas en blanco se convertirán en el espacio más seguro y sanador que tengas. ¿Te animas a intentarlo?
Comentarios ()