Lorea Moreno
BIO y TRAYECTORIA
Diseñadora, artista y alma creativa.
Lorea siempre ha sentido que los colores son una forma de expresar aquello que a veces las palabras no consiguen contar. Desde pequeña encontró en el dibujo, la creatividad y los colores vivos una manera natural de relacionarse con el mundo.
Su inquietud artística la llevó hasta Reino Unido, donde se graduó en Diseño de Superficies, especializándose en diseño textil y complementos. Sus creaciones han estado presentes en ferias profesionales de Londres, París y Barcelona, y sus colecciones han viajado mucho más allá de su estudio, llegando a comercializarse en Inglaterra, Francia y Australia, así como en lugares como Ibiza, Barcelona, Madrid, Mallorca o Marbella.
Pero su historia no ha transcurrido únicamente entre tejidos, estampados y colecciones.
Curiosa, emprendedora y profundamente nómada, durante años Lorea ha viajado y vivido en distintos lugares de Europa, Latinoamérica, Asia y África, acercándose a culturas y formas de entender la vida muy diferentes.
Ese viaje exterior terminó convirtiéndose también en un viaje interior. Su interés por la psicología, el bienestar y la espiritualidad humana la llevó a formarse y trabajar como terapeuta holística y posteriormente como profesora de yoga en India, país en el que residió durante cuatro años.
En 2024 regresa a España y encuentra en Cantabria un nuevo lugar desde el que crear.
Es aquí donde todas esas etapas comienzan a encontrarse: la diseñadora, la artista, la viajera y la terapeuta.
Actualmente, Lorea centra su trabajo en la pintura y en la creación de un universo propio lleno de color, optimismo y emoción. Su estilo contemporáneo conserva una fuerte influencia del diseño, los estampados y la moda, combinando formas orgánicas, flores, patrones, palabras y colores vibrantes.
Así nace LOREA COLORS, un proyecto donde el arte no busca únicamente decorar.
Busca hacer sentir.
Crear pequeños recordatorios de alegría, amor, gratitud y esperanza. Llevar color a una pared, a un escaparate, a una prenda o a un día gris.
Porque después de tantos lugares, experiencias y caminos recorridos, hay algo que Lorea sigue teniendo claro:
La vida es mejor en colores.