La Balanza de Hierro
Forjada en hierro pero suspendida en el aire, la balanza cuelga pesada de silencio.
Ningún peso colocado, y sin embargo ambos lados tiemblan, en espera.
El aire se inclina de un lado, luego del otro, pero ninguno cae.
El juicio permanece sin pronunciarse, el mandato sostenido en suspensión.
Sostener esta Frecuencia es despertar la soberanía de la pausa.
La Balanza de Hierro enseña que el verdadero poder no está en el veredicto, sino en la quietud que lo precede — el aliento donde todos los desenlaces esperan.
La autoridad aquí es el equilibrio mismo, la inevitabilidad modelada por el silencio.