
¿Tienes heridas emocionales que no sanan?
La pérdida de un ser querido, la pérdida de un bien material significitavo como una casa, un auto o una empresa, descubrir una traición, saberte victima de engaño, que te despidan sin justificación, que te culpen de algo que no has hecho, son situaciones que por lo general causan una herida emocional que muchas veces pasamos por alto o no atendemos en tiempo y forma.
Del mismo modo que protegemos una cortadura o sostenemos con yeso un hueso roto, las heridas emocionales también necesitan limpieza, desinfección, cuidados y en algunos casos rehabilitación.
En este libro vas a descubrir cómo reconocer las heridas emocionales que tienes abiertas y algunas alternativas para que inicies cuanto antes tu autocuración.
Las heridas emocionales no se ven pero se alcanza a percibir el dolor de quien las padece.
Irritabilidad, insomnio, mal humor, ansiedad y otros desórdenes pueden no ser el problema en sí mismo sino la evidencia de hay algo más profundo y necesita ser atendido.
Reconocer tus heridas emocionales y curarlas a tiempo te traerá serenidad, gozo y esperanza.
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Heridas Emocionales Abiertas y comienza a sanar tu vida.
