En una sociedad en la que las costumbres están tan arraigadas que es impensable acabar con
ellas, Lizzy Bennet rompe con el patrón de lo correcto. No le interesan los bailes, ni las modas,
ni busca un buen partido para casarse. Lizzy es inteligente, vivaz, crítica e irónica. Se enamora,
después de superar los prejuicios que le rodean, del señor Darcy, un joven arrogante a la par
que fascinante. ¿Conseguirán los dos jóvenes llegar a entenderse?