Dos formas de acercarte al deseo: con otra persona y contigo misma.
A veces necesitamos abrir conversación con quien queremos.
A veces necesitamos volver a escucharnos a solas.
Y a veces necesitamos las dos cosas, porque el deseo no vive solo en la pareja ni el autocuidado tiene por qué quedarse fuera del juego.
El Pack completo de La Baraja Sonrojada reúne las dos experiencias digitales:
La Baraja Sonrojada, para conversar en pareja.
Primera cita conmigo misma, para volver a ti, a tu cuerpo y a tu deseo propio.
Dos puertas de entrada al mismo universo: deseo, placer, cuerpo, límites, cuidados, fantasías, vínculo y autoconexión. Sin presión. Sin juicio. Sin convertir la intimidad en una reunión con acta ni el autocuidado en otra tarea pendiente.
La experiencia Sonrojada completa
Este pack es para tenerlo todo: la baraja para jugar con otra persona y la versión individual para usar a solas, a tu ritmo y cuando lo necesites.
Porque a veces quieres hablar con tu pareja de deseo, placer, límites o fantasías.
Y otras veces lo que necesitas es preguntarte a ti: “¿qué pequeños placeres he estado posponiendo?”, “¿qué necesita mi cuerpo?”, “¿qué placer cabe hoy en mi vida real?”.
El pack completo te permite elegir desde dónde conectar cuando te apetezca: desde el vínculo con otra persona, desde ti o desde las dos cosas.
Ideal si quieres:
- tener la experiencia completa de La Baraja Sonrojada desde el principio;
- abrir conversaciones íntimas con otra persona sin presión ni obligación;
- reconectar contigo, con tu cuerpo y con tu deseo propio;
- explorar placer, fantasías, límites y cuidados desde una mirada amplia y amable;
- tener recursos distintos para momentos distintos: pareja, citas, diario, autocuidado, reconexión o juego;
- regalarte una herramienta para hablar mejor, escucharte mejor y sonrojarte un poquito por el camino.
¿Qué incluye el pack completo?
El pack completo contiene 131 cartas en total:
- 78 cartas de La Baraja Sonrojada, para jugar en pareja;
- 53 cartas de Primera cita conmigo misma, para usar a solas;
- PDFs digitales para usar desde móvil, tablet u ordenador;
- versiones imprimibles con las cartas listas para recortar;
- mini guías de uso;
- cartas guía;
- cartas comodín y cartas abiertas;
- propuestas para jugar, responder, pausar y cerrar con cuidado.
Es un producto digital descargable.
No recibirás un producto físico en casa.
Puedes usarlo desde una pantalla o imprimirlo si eres amante del papel, las tijeras y los pequeños rituales caseros. Solo necesitas un rato sin prisa, algo rico cerca y ganas de abrir preguntas sin exigirte respuestas perfectas.
¿Qué incluye La Baraja Sonrojada?
La Baraja Sonrojada es la versión para jugar en pareja o con alguien con quien quieras abrir conversación.
Incluye:
- 62 cartas de preguntas;
- cartas guía;
- 8 cartas comodín;
- cartas abiertas;
- mini guía;
- versión digital;
- versión imprimible.
Sus preguntas están organizadas en 6 bloques:
Romper el hielo
Para empezar con ternura, humor y preguntas que abren sin incomodar.
Deseo sin presión
Para hablar de lo que enciende, apaga, favorece o bloquea el deseo sin convertirlo en exigencia.
Cuerpo y placer
Para mirar el cuerpo, el contacto y el placer desde la escucha, la curiosidad y el cuidado.
Comunicación erótica
Para poner palabras a lo que gusta, lo que cuesta pedir, los “sí”, los “no” y los cambios de opinión.
Fantasía, imaginación y juego
Para explorar escenas, ideas, curiosidades y fantasías sin obligación de llevarlas a la práctica.
Cuidados, límites y acuerdos
Para conversar sobre seguridad, pausas, acuerdos, necesidades y formas de cuidar el vínculo antes, durante y después.
¿Qué incluye Primera cita conmigo misma?
Primera cita conmigo misma es para usar de forma individual para volver a ti con curiosidad, deseo propio, escucha corporal y placer cotidiano.
Incluye:
- 48 cartas de preguntas;
- 4 cartas guía;
- 1 carta abierta;
- mini guía;
- versión digital;
- versión imprimible.
Sus preguntas están organizadas en 6 bloques:
Volver a mí
Para preguntarte qué parte de ti pide atención, qué necesitas escuchar y qué deseo pequeño has estado posponiendo.
Mi cuerpo sin guerra
Para mirar tu cuerpo con menos juicio, más gratitud y más permiso para sentir.
Mi deseo
Para explorar cómo aparece tu deseo cuando no intentas forzarlo, qué lo despierta y qué necesita permiso.
Placer cotidiano
Para recuperar el disfrute sencillo, sensorial y posible en medio de la vida real.
Límites y autocuidado
Para escuchar los “sí”, los “no”, los “ni de broma” y las señales que tu cuerpo lleva tiempo intentando explicarte.
Cita conmigo
Para imaginar, preparar o regalarte una cita contigo misma sin tener que impresionar a nadie.
¿Cómo se usa?
Puedes usar el pack de muchas formas, según el momento, la energía y las ganas que tengas.
Para jugar con otra persona
- una carta al azar en una noche tranquila;
- una ronda suave para romper el hielo;
- una cita guiada cogiendo 2 o 3 preguntas de cada bloque;
- una conversación lenta sin necesidad de llegar a ninguna conclusión;
- una partida con comodines para pasar, pausar, suavizar o cuidar el ritmo.
Para usarlo contigo
- una carta al día;
- una pregunta antes de escribir en tu diario;
- tres cartas para una cita contigo: cuerpo, deseo y cuidado;
- una carta cuando algo se mueve y necesitas escucharte mejor;
- una pregunta para dejar reposar durante el día.
No hace falta responderlo todo.
No hace falta hacerlo perfecto.
No hace falta convertir cada carta en una revelación vital.
A veces una pregunta solo necesita quedarse flotando un rato en el aire.
¿Para quién es el pack completo?
Este pack es para ti si alguna vez has pensado:
“Quiero hablar de deseo con mi pareja, pero no sé cómo empezar.”
“Me apetece recuperar juego y complicidad, pero sin sentir presión.”
“Necesito volver a escuchar mi cuerpo sin pelearme con él.”
“Quiero explorar mi deseo propio sin convertirlo en otra exigencia.”
“Me gustaría tener recursos para abrir conversaciones íntimas y también para hacerme preguntas a solas.”
También es para ti si estás en pareja, si has sido madre y estás retomando tu erótica, si estás atravesando cambios en tu deseo, si llevas años con la misma pareja y necesitan volver a explorarse juntos o si simplemente quieres mirar tu placer, tu cuerpo y tus vínculos desde otro prisma.
¿Para quién no es?
No es para buscar respuestas perfectas.
No es para presionar a nadie.
No es para usar como reproche encubierto.
No es para forzar el deseo cuando no aparece.
No es para convertir el autocuidado en productividad con olor a vela cara.
No es para sustituir una terapia o un acompañamiento profesional si hay dolor, bloqueo intenso o conflicto importante.
Y, sobre todo, no es para convertir el deseo en otra obligación más.
Aquí se juega con libertad.
Se puede pasar cualquier pregunta.
Se puede responder otro día.
Se puede bajar el ritmo cuando el cuerpo lo pide.
Y se recuerda algo importante: contestar una pregunta no obliga a hacer nada.
Por qué elegir el pack completo
Porque no tienes que elegir entre fortalecer el vínculo con otra persona y crear momentos para ti a solas.
A veces necesitas conversar con otra persona.
A veces necesitas volver a ti.
A veces una cosa ayuda a la otra.
El pack completo te permite tener las dos experiencias y usarlas según el momento: una noche de sofá con tu vínculo, una cita contigo, una conversación pendiente, un rato de diario, una pregunta antes de dormir o una forma amable de volver al cuerpo después de una jornada intensa.
Es la opción perfecta si quieres explorar el universo de La Baraja Sonrojada con más recorrido, más posibilidades y más libertad.
Qué hace diferente a este pack
Está creado desde el conocimiento sexológico y la práctica profesional de años.
Habla de placer sin reducirlo a lo genital.
Habla de deseo sin convertirlo en rendimiento.
Habla de vínculos sin romantizar aguantar lo que no se cuida.
Habla de autocuidado sin convertirlo en otra lista de tareas.
Tiene humor, pero sin banalizar lo importante.
La idea es sencilla: abrir preguntas al golpito.
Con otra persona o contigo.
A tu ritmo.
El deseo no aparece porque lo llamemos a gritos.
Llega cuando dejamos de exigirle y empezamos a hacerle sitio.
A veces con una conversación.
A veces con una cita contigo.
A veces con una pregunta pequeña que abre más de lo que parecía.
Elige las dos puertas.
Entra por donde lo necesites hoy.
Y deja que la conversación —contigo o con otra persona— haga el resto.