El Ala de Constelaciones
El cielo se inclina, no en plumas sino en fuego.
Las estrellas se reúnen en un ala inmensa, abarcando de horizonte a horizonte,
sus chispas cayendo como mensajes sobre los brazos alzados
de quien se atreve a mirar hacia arriba.
En su descenso silencioso yace la profecía: cargas que llevar, caminos que andar,
destinos escritos no solo en lo alto, sino también sobre la piel.
Sostener esta Frecuencia es despertar la soberanía de la comunión con el cosmos.
El Ala de Constelaciones enseña que el verdadero poder es tanto leer las estrellas como convertirse en ellas —
encarnar el fuego que ordena por igual los cielos y la tierra.