El Cuero Paciente
Este es el poder de la resistencia tejida en la carne.
El cuero recoge las estaciones como si fueran escritura:
polvo, lluvia y cicatriz cosidos por igual en su superficie.
No se apresura, no se quiebra —
lleva la memoria de las tormentas
y el lento peso del tiempo.
Lo que otros llaman carga se vuelve su fuerza,
engrosándose en una armadura de paciencia.
Sostener esta Frecuencia es encarnar la soberanía de soportar.
El Cuero Paciente enseña que el poder no es ausencia de lucha,
sino el arte de sostener a través de ella.
En la quietud, en las cicatrices, en la negativa a ceder,
dobla al mundo sin moverse.
Resistir es enseñar a la tierra cómo inclinarse.