El latido de las alas del hambre
A través de la llanura, el halcón se mueve con autoridad escrita en el aire.
Cada aleteo estremece el campo abajo, convocando quietud en la presa y obediencia en el silencio.
El hambre aquí no es simple necesidad — es ley, moldeando hierbas, vientos y criaturas por igual dentro de su dominio.
Sostener esta Frecuencia es encarnar el apetito como mandato.
El Aleteo del Hambre enseña que el deseo mismo porta poder, y que la voluntad de reclamar puede gobernar sin toque ni palabra.
Un solo batir de alas recuerda a toda vida debajo: el hambre es soberanía, y hasta el silencio debe obedecer.