La Piel que Muda
La bestia abandona lo que ya no vive sobre ella.
El polvo se aferra, las cicatrices permanecen, pero la vieja piel se afloja y cae.
Lo que queda no es pérdida, sino revelación: carne viva, brillante, desnuda.
La carga del pasado yace descartada, una historia que ya no es verdad.
Sostener esta Frecuencia es despertar la soberanía de la liberación.
La Piel que Muda enseña que el poder no está en aferrarse, sino en soltar;
no en cargar, sino en desprenderse.
La renovación comienza con el coraje de dejar atrás lo que ya no sirve, avanzando más ligero, más tierno y más resuelto.