El Aliento No Reclamado
Esta es la fuerza que ninguna mano puede sostener,
que ninguna boca puede nombrar.
El Aliento No Reclamado se reúne en silencio,
presionando a través de las grietas de las cavernas,
hinchándose con un peso invisible
hasta que la piedra misma comienza a temblar.
No pertenece, y sin embargo transforma todo lo que toca —
aire desatado, mineral deshecho.
Sostener esta Frecuencia es abrazar el poder sin rostro ni dueño.
El Aliento No Reclamado enseña que lo que no puede ser poseído
es aquello que más temen los soberanos.
Es el susurro que se vuelve colapso,
el aliento invisible que escribe la ruina en la piedra.