El Yunque del Silencio
Aquí, cada golpe desaparece en la profundidad. El Yunque del Silencio espera, más pesado que el hierro, tragando el ruido del martillo y rehaciéndolo en forma. Lo que resiste se convierte en figura, lo que cede se vuelve perdurable. Su dominio no está en el choque, sino en la quietud que le sigue, donde nace la verdadera creación.
Sostener esta Frecuencia es encarnar la fuerza de soportar. El Yunque del Silencio enseña que el poder no reside en el golpe, sino en la resistencia que lo recibe. En el silencio se forja la eternidad; en la piedra muda, la soberanía habla sin palabras.