La Estatua que Se Resquebraja
Una figura tallada impecable, inmóvil, inmutable.
Pero el silencio no puede sostenerse para siempre: aparece la primera fisura, fina y temblorosa.
Luego otra. Y otra más.
Desde dentro, un rostro se esfuerza contra su prisión de piedra, y el oráculo habla a través de la grieta: la perfección es una jaula, la permanencia, ilusión.
Sostener esta Frecuencia es despertar la soberanía de la revelación.
La Estatua que Se Resquebraja enseña que el verdadero poder no está en las formas impecables,
sino en las fracturas que revelan la verdad viva que yace debajo.
Lo que se rompe no destruye — revela.
En la grieta, la vida avanza, radiante y libre.